Querer progresar tanto,
Que nos quedamos atrás,
Es la razón de la distopía.
Querían más progreso
Y nos deshumanizamos.
Y nos desconectamos.
Querían ser más útiles
y estamos enajenados.
No basta tener la gloria
Toda en un solo grano
O que el trabajo duro
Lo hagan seres sin alma.
Si lo que falta es la aurora
Del mundo que habitamos
Si lo que falta es el brío
De un alumbramiento,
Una palabra que inspire
Algo cual éter que una,
O el amor tirano de la carne
Embellecida por el hambre.
Y es ahora cuando huyo
Tras la esencia de un pacto
En una esquina del sur,
Que noto el vacío centro,
De este mundo anhelado.
Cara o escudo asoman
A mis labios cual párpados
De un ardid encubierto,
Y el signo como llave
De puertas secretas.
¡Cara o escudo escudo
Cara escudo no, cara,
Escudo si ella es mía,
Cara si lo contrario!
Y el miedo se esfumaba
Tras un nuevo comienzo
¡Cara o escudo escudo
Cara escudo no, cara,
Escudo si ella es mía,
Cara si lo contrario!
¿A quién le importaba
El premio si el mundo
Era aquel punto insular,
Donde jugábamos todo
Lo que podíamos ser?
¿A quién le importaba?
¿Quién se jugó el pellejo
Saltando entre las rocas
O al centro de un río crespo?
¿Cuándo pasó a ser premio
Esto que somos hoy,
Y cuánto dejamos de ser,
Porque no nos bastó
Aquel primer fracaso
Para aguantar la vida entera
Amando lo imposible?
Viene a mí el amigo ahora
A convencerme de su poder
Y a esclavizar con su reojo
El amor que dejó atrás.
Es tan débil su fortaleza,
Que aunque la flor marchite
y sus arcas brillen más
ya nunca podrá saber
Que fue libre y valen poco
Su palabra y libertad.